viernes, 13 de junio de 2008

“La jornada de 65 horas semanales”


Hace unos días los ministros de trabajo de los 27 países de la UE llegaron al acuerdo de ampliar la jornada laboral hasta las 65 horas semanales. Parece increíble que los máximos responsables de lograr el bienestar de los trabajadores, nos condenen a retornar a una precariedad laboral que no se daba en nuestro país desde hace casi cien años.

Este cambio en la jornada se discute en la UE desde hace años, pero hasta ahora Francia, Italia y España, entre otros países, formaban la minoría necesaria para bloquear su aprobación. La llegada al poder de Berlusconi, y un acuerdo entre Sarkozy y Gordon Brown (si tu me apoyas en esto, yo te apoyo en lo otro), ha sido lo que ha desbloqueado la iniciativa.

En el caso de que se apruebe la directiva y nuestro Gobierno no la aplique, se potenciaría más el problema de la deslocalización hacia otros países miembros de la UE que sí la adopten.

Con este nuevo sistema se trabajarían 10 horas diarias de lunes a sábado, o 12 de lunes a viernes. Puede parecer hipócrita escandalizarse ante esta propuesta cuando en nuestro país existen colectivos que ya realizan jornadas de esta duración, como el de la hostelería o la construcción. Estos sectores serían los más afectados por la ampliación, ya que si en la actualidad trabajan por encima de la legalidad por la presión del empresario, los empleadores podrían continuar exigiendo una jornada superior a la legal.

Los sindicatos han alertado de que este aumento dispararía los accidentes laborales, debido al aumento del agotamiento y del estrés; a parte de chocar frontalmente con la conciliación de la vida profesional y laboral. Después de todos los debates que ha ocasionado la conciliación en España y en la UE, carece de lógica este gran paso atrás.

¿Qué clase de vida puede llevar una persona que trabaja 12 o 13 horas al día? Pongamos un ejemplo de lo que supondría una jornada de 13 horas:

- Se entra en el trabajo a las 8 de la mañana y se sale a las 15:00 (7 horas).
- Se da al trabajador una hora para comer.
- Entrando a las 16:00 para llegar a una jornada de 13 horas, tendría que salir a las 22:00.

Sólo se tendrían libres 10 horas, a las que habría que descontar el desplazamiento desde el hogar al centro de trabajo.
Teniendo en cuenta que se recomienda dormir 8 horas diarias, no quedaría tiempo para nada, ni para realizar la compra, limpiar, tener una vida social… Y la cosa se complica en el caso de tener hijos.


Desde el Partido Popular acusan al Gobierno de confundir a la opinión pública porque la directiva no es obligatoria. Y algunos diarios como ABC, dicen que bastaría con pactar, que la no aceptación de la ampliación de la jornada no podrá ser nunca causa de represalia, como la denegación de ascenso, de traslado o el despido. ¿Realmente son tan ingenuos? Si ya en la actualidad hay miles de trabajadores en situaciones irregulares (sin contrato, trabajando más horas de las establecidas por la ley, más de las que cotizan…), lo único que haría esta medida sería crear más indefensión para el trabajador.

Al tener que negociar el trabajador de manera individual con el empresario, se le coloca en una situación de debilidad. Al carecer de la fuerza que se adquiere al negociar a través de los sindicatos, los trabajadores tendrían que aceptar las exigencias de los empresarios. Y ni que decir tiene, que los nuevos empleados aceptarán la jornada ampliada desde el primer día.
Además se estaría creando un peligroso precedente, ya que ¿por qué se puede pactar con el trabajador la duración de su jornada y no su salario, o sus vacaciones?

Otro de los grandes argumentos de los defensores de esta iniciativa, es que se hace para solucionar un problema con las guardias médicas. Sindicatos del sector han advertido de movilizaciones en toda Europa, en el caso de que se apruebe la directiva. Se propone que el período inactivo de las guardias médicas no se considere tiempo de trabajo, lo que va en contra de una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE.

Supone en definitiva un ataque contra todo lo que se ha luchado por el derecho laboral a lo largo de la historia, y contra la idea de negociación colectiva, nacida para equiparar fuerzas entre empresario y trabajadores.




Fdo.: Eduardo López Rodríguez
Secretario de Relacións Laborais

3 comentarios:

Alonso81 dijo...

En vez de exigir esas horas semanas, deberian exigir mejores trabajos y más trabajos para todos...

Anónimo dijo...

Grande Eduardo, nadie lo podría explicar mejor.
Alberto

Galeguiña dijo...

Oes..noraboa! Moi bo artigo, ben exemplificado, redactado, estructurado....

Voto por Eduardo!!!

Canosa.